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Con el tiempo se ha ido ampliando esta oferta en diferentes categorías, según su color: cebollas rojas, blancas, amarillas, según su funcionalidad: tiernas en manojos, dulces para ensaladas, cebollas para cocinar etc. Unas pueden comerse crudas, mientras que otras se utilizan para cocinar. Dentro de estas categorías, el sabor y la textura pueden variar dramáticamente. Por ejemplo, aquellas usadas para dar sabor en las comidas, pueden hacernos llorar al cortarlas o trocearlas, mientras que otras pueden hacerlo muy poco o casi nada.
Es un hecho evidente que con el paso del tiempo, los clientes de las empresas y los consumidores se han vuelto más heterogéneos y exigentes, y sus gustos más cambiantes y complejos. En este contexto las empresas deben ser capaces de ajustar su cartera de productos con gran velocidad sino quieren verse desbancados por sus competidores. Todo ello exige una gran capacidad de adaptación y de generación de nuevas ideas de productos.
Sin duda nos encontramos en un mercado hortofrutícola con una gran variabilidad de la demanda y con un grado de sofisticación sin precedentes. Ante este panorama las empresas del sector intentan responden ofreciendo nuevos productos que satisfagan las expectativas del consumidor.
Un producto de reciente introducción y que esta generando muchas expectativas es la cebolla dulce, un producto altamente especializado y que ahora también puede ser certificado con un sello de calidad, con el objetivo de valorar, promocionar e informar mejor al consumidor sobre la calidad del producto.
Una cebolla dulce certificada es aquella que habiendo sido sometida a las normas y metodología de un método científico, cumple con unos requisitos de calidad y de nivel de pungencia¹ establecidos por un laboratorio competente.
Debido al alto precio que las cebollas dulces pueden alcanzar en el mercado en determinados momentos del año, existen numerosas variedades etiquetadas como “dulces” y que se comercializan como tal. Sin embargo el sabor y la dulzura pueden variar notablemente de unas a otras, ya que no existe un protocolo estándar definido por la industria.
Nos encontramos entonces ante la necesidad de definir un marco regulador dentro del sector, capaz de informar al consumidor acerca de la propiedades del producto que está comprando. De modo que el consumidor pueda estar seguro de que cuando vea una etiqueta “certified sweet”, estas cebollas de hecho sean verdaderamente dulces.
La certificación añade valor al producto y ayuda a diferenciar entre cebollas que son verdaderamente dulces y otras que simplemente se denominan dulces, por tradición o costumbre.
Durante los últimos años la industria norteamericana y un equipo de investigadores de la Universidad de Georgia liderados por el Dr. William Randle, se han planteado el hecho de proporcionar información al consumidor acerca de los niveles de pungencia¹ en las cebollas cultivadas y comercializadas por distintas empresas. Las ultimas investigaciones afirman que es posible realizar una labor fiable de certificación en campo basada en mejoras del método científico desarrollado originalmente por Schiwimmer and Weston (1961).
La empresa norteamericana Keystone Fruit Marketing Inc. que comercializa cebollas auténticamente dulces en EE.UU bajo sus conocidas marcas “Mayan Sweets” y “Terra Sweets”, ha sido pionera en la puesta en marcha de esta labor certificadora de campo desde 1999 en colaboración con National Onion Laboratories, empresa encargada de realizar los ensayos de pungencia¹ y posterior certificación-.
El resultado para la empresa Keystone Fruit Marketing Inc. Co no ha podido ser mas sorprendente, al obtener un incremento anual de sus ventas de dos dígitos desde la puesta en marcha de proceso de certificación en campo, ayudado por la tecnología GPS.
El proceso de certificación se ha convertido en piedra angular del programa de ventas de cebollas dulces de la empresa Keystone Fruit Marketing Inc.
Keystone Fruit Marketing Inc. en su programa de expansión internacional ha elegido a la firma valenciana Agriset S.L., especialista en la venta de semillas híbridas de cebollas, para la comercialización y promoción de sus autenticas cebollas dulces en los países del área Mediterránea.
En España, las primeras importaciones de cebolla dulce 100% certificada tuvieron lugar este pasado invierno a través de la empresa Agriset y la productora valenciana Consuay, S.L., gran conocedor del sector cebollero, quien ya mantiene acuerdos con varias cadenas de supermercados españolas para el suministro de estas cebollas durante las 52 semanas del año.
¹Pungencia: del inglés pungency: picor, acritud
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