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Vega Cañada: planificación y flexibilidad

Con sólo 4 años de vida, la empresa almeriense se sitúa entre las más punteras del sector gracias a su política activa y renovadora.

“Marruecos está respecto a España como estaba Almería con Holanda hace 20 años."

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Andrés Soler y Francisco Martínez

 

Vega Cañada destaca por ser una compañía de estructura muy adaptable y sensible a los cambios. Su forma de proceder pasa por la comunicación integral y la estrecha conexión del total del ciclo productivo. La empresa se reúne de forma habitual con clientes y productores y diseñan las diferentes estrategias a seguir (variedades de producto, formatos, logística etc.) de esta manera se adaptan los cultivos a los diferentes intereses/necesidades de los clientes (mercado) y al mismo tiempo los clientes tienen información de primera mano de la producción. Con esta innovadora forma de trabajar alcanzan una comercialización de 50 millones de kilos, cifra que se pretende redondear en 80 millones hacia el 2010, asegura Andrés Soler, director comercial y de marketing de Vega Cañada.

Otro aspecto del saber hacer de la firma radica en sus sistemas de comercialización: la subasta (sistema tradicional) y el almacén de manipulado. En palabras del director, la situación actual es muy halagüeña: “Vega Cañada puede llegar a crecer este año un 20%”.

La campaña próxima parece presentarse al menos igual que la pasada, en la que el sector ha comenzado una esperada recuperación en estabilidad de precios y volúmenes conseguidos. “Vega Cañada potenciará bien los mercados que ya tiene, segmentando de forma adecuada a sus clientes e impulsando su marca Cañada Natural, tal y como viene haciendo desde su inicio” asegura Soler.

Respecto a la competencia de otros países, Soler mantiene que “son factores externos que influyen en los resultados y que escapan al control empresarial, pero “no hay que ver a Marruecos como una amenaza. Hace 20 años parecía que Almería iba a desbancar a Holanda, pero no ha ocurrido así. Holanda ha mejorado sus infraestructuras y nosotros debemos hacer lo mismo. Los nuevos países van a entrar en el mercado para su propia subsistencia y desde Europa se les está ayudando. Creo que bien gestionado y orientado hay mercado para todos, pero hay que renovar las estructuras obsoletas y conseguir mayor rentabilidad por hectárea; hay países que consiguen 60 Kg. por hectárea. En Almería aún podemos crecer.”

Otro de los pasos que, en opinión de Andrés Soler se podrían dar para impulsar al sector es la asociación de las empresas de la zona. Intentar hacer otro tipo de gestión comercial que unifique a las empresas hortofrutícolas almerienses e impida que se hagan la competencia entre ellas mismas.

La empresa cuenta con los certificados de calidad exigidos actualmente por la Unión Europea. Por otro lado, la tendencia actual pasa por dar el salto hacia cultivo biológico. “El cliente empieza a demandarlo de forma significativa y el agricultor está preparado para hacer el cambio. Queremos preparar bien el proyecto y hacer una buena diferenciación de producto aunque sea para abastecer a un mismo cliente.”

 

© Fruittoday Euromagazine