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La campaña ha transcurrido durante las primeras semanas de forma tranquila, pero desde mediados de mayo, el ritmo se acelerará y las previsiones apuntan a que cuando llegue el final de ésta se necesitará mucha patata. Sin embargo, no resultará una campaña “atosigada” por el descenso productivo debido a la sequía y porque la campaña tienda a alargarse en el tiempo.
José Porcel, gerente de la compañía sevillana Distrisur, S.L. cree que los mercados reclamarán patata al final de la campaña, en el mes de junio. “Creo que el final de temporada puede ser un momento dulce, en el que los mercados necesitarán bastante patata, incluso el mercado español. Algunas zonas europeas que debieran tener patata en junio no la tendrán debido al mal tiempo durante el periodo de siembra.”
Distrisur ha experimentado un importante aumento de las ventas hacia el mercado alemán, a través de la firma García Lax, proveedor de patatas del discount Lidl. Las exportaciones para este cliente pueden superar las 15.000 toneladas durante la temporada 2008.
Es también el mercado alemán otro de los que puede necesitar patata al final de la campaña andaluza, “porque los supermercados insisten en tener patata española frente a la alemana, que resulta demasiado tierna y no tiene piel, por lo que intentan retrasar la procedencia germana.”
Porcel asegura que este año hay más stocks en el mercado que el año pasado, pero no presentan buena calidad y los mercados que han recibido la primera patata temprana lo han hecho con muy buena disposición. Respecto al precio, asegura que se está por debajo de los alcanzados el año anterior, en el que incluso la patata vieja llegó a estar muy cara.
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