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Precios al alza pero problemas que afrontar

Tras un invierno y una primavera nada favorables, la campaña actual da un respiro y la cebolla se cotiza a buenos precios en los mercados internacionales.

 

La falta de algunos calibres es uno de los desencadenantes de este aumento. La cebolla que se está cosechando en la zona de Bolaños (Ciudad Real) ha estado bastante afectada por el mildiu, una de las plagas difíciles de combatir con la restricción de sustancias activas que llega desde Bruselas.

Por otra parte, la fortaleza de este subsector agroalimentario con identidad propia, se puede resquebrajar tras el acuerdo de la U.E. con Egipto por que el se eliminan los contingentes. Además, será uno de los cultivos más afectados por la nueva harmonización europea de LMRs.

La fortaleza de un sector de una gran importancia económica, que ha sabido adaptarse a los tiempos con inversiones y procesos de integración vertical puede verse afectada por el acuerdo de la U.E. con Egipto y la harmonización de los LMRs en Europa.

Según fuentes de Fepex, la situación puede ser dramática para la cebolla. Las importaciones comunitarias en los tres últimos años se han multiplicado por dos, pasando de 27.550 toneladas en 2005 a 63.627 toneladas en 2007 y está afectando.

La cebolla contaba con un contingente de 15.000 toneladas, pero con las nuevas negociaciones queda eliminado, lo que significa la liberalización total de las exportaciones egipcias.

Respecto a la nueva harmonización de LMRs que se está llevando a cabo en Bruselas, fuentes expertas en la materia aseguraron a esta publicación que “los productores, y no sólo de cebolla, sufrirán en los próximos tiempos con la nueva harmonización.” De hecho, el no poder aplicar productos fitosanitarios que ya han quedado restringidos, se ha notado en algunas de producciones, que han llegado a mermas de hasta un 40%.”

Según Alfonso Tarazona, presidente del Comité Sectorial en Fepex, “es uno de los temas más preocupantes que tenemos sobre la mesa debido a la importante reducción que hemos sufrido en materias activas con las que podíamos tratar algunos patógenos característicos de este cultivo o con la reducción de los plazos de seguridad para poder cumplir con las Buenas Prácticas Agrícolas”

“Desde Fepex nos hemos planteado solicitar a la Administración la conveniencia de agilizar los trámites para autorizar nuevas materias activas que entren dentro de la legalidad europea y puedan ser utilizadas. También pensamos contactar con organismos de investigación y con la Universidad para que realicen estudios en busca de nuevas sustancias que puedan ser efectivas.”

Este hecho pone en peligro la favorable evolución del sector en España. Una evolución que ha estado ligada a una gran modernización e una integración vertical, que en la mayoría de las empresas goza de gran sanidad.

Las empresas disponen de sus propios departamentos de producción o colaboran con agricultores que cumplen las directrices marcadas por los técnicos. Esta vinculación entre realidad productiva y comercio es la que ha permitido una rápida adaptación a las exigencias del mercado y constituye una respuesta ágil tanto en seguridad alimentaria como calidad de producto y estabilidad en los precios.

La importancia de este sector agroalimentario en España queda avalada por las cifras: España es el primer productor europeo y segundo exportador. En el orden mundial ocupa la posición décimo primera como productor. Pero no sólo los números hablan de la supremacía del sector, ya que la cebolla española se distingue por su mayor calibre y una textura muy suave.

Durante los últimos años se ha vivido una verdadera revolución tecnológica, que ha supuesto grandes inversiones a nivel de producción (sembradoras de precisión, equipos de recolección, máquinas para la aplicación de fitosanitarios, etc.), las empresas han invertido grandes sumas en nuevos almacenes y se han construido modernas instalaciones frigoríficas que permiten alargar la campaña.

Por otra parte, se han introducido de forma paulatina nuevas variedades de mayor calidad y el mercado se ha segmentado adaptándose a las necesidades de los diferentes clientes: cebolla tierna, cebolla roja, etc. Y ligado con las nuevas variedades, los almacenes han aumentado considerablemente su capacidad y su flexibilidad para trabajar diferentes productos y nuevos envases.

Los mercados de cebolla están muy consolidados, preferentemente el mercado interior

(cada español consume una media de 18 kilos de cebolla frente a un europeo que come unos seis kilos anuales). El mercado europeo es un importador neto de cebolla y su cercanía permite competir con cebollas importadas de países lejanos que tienen un alto coste de transporte.

A pesar de todos los avances generados en las últimas décadas, el sector adolece de ciertas debilidades que se deben afrontar como el elevado coste del cultivo (uno de los costes de producción más altos por hectárea), la no coincidencia entre la producción de cebollas y la propiedad de la tierra, la creciente concentración de las zonas de cultivo, la dispersión de la oferta comercial y la dificultad para la apertura de nuevos mercados.

 

© Fruittoday Euromagazine